miércoles, 21 de octubre de 2015

Cificon 2015

En 9 horas estaré camino a Coruña. De nuevo. Y organizando nuevo evento, relacionado con Expotaku, pero totalmente diferente. Repetimos organizadores y promotor, pero será un evento totalmente distinto, para empezar orientado a un público adulto en vez de hacia la juventud. Y su propio nombre indica la temática del evento: CIENCIA FICCIÓN (CIFICON). En el cine, la televisión, la literatura, la animación, el dibujo, los videojuegos... Cualquier expresión artística relacionado con este género tiene cabida en el Expocoruña este fin de semana.


Pero no ha sido nada fácil para nosotros. Llevamos un mesecito de lo más movido, debido a la falta de colaboración inicial, la poca repercusión mediática y el registro opuesto a lo que estamos acostumbrados. Y ha sido un mes de locos, con el promotor indispuesto nos ha tocado poner toda la carne en el asador, y ahora que ya están las cartas sobre la mesa, no queda más que cruzar los dedos y esforzarnos en crear, nuevamente, un evento que guste, atraiga, divierta, enseñe, comparta y cale hondo. No sé el resto de mis compañeros, pero yo estoy con el corazón en un puño.

Para empezar, abrimos horario haciendo algo que me cuesta mucho: hablar en público. Y es que me va a tocar abrir el debate sobre cine de ciencia ficción desde los 70 (eso es MUCHA ciencia ficción). Quien crea que la gente va a estar dispuesta a abrir un debate a las 11:00 am ante totales desconocidos, es que tiene mucha confianza en que participe la gente adecuada. Así que toca chapar un poco y echarle muchos huevos.

Además, aún no he podido terminar los sables láser... ¿Sables láser? ¿Alguien ha dicho sables láser? ¡Sí, sables láser... de espuma! Y es que, aunque no lo parezca, el softcombat no es un deporte sólo para niños. Así que, como ya viene siendo habitual, efectivamente, habrá torneo de softcombat. No puntuable para el ránking de Concilio de Herreros, porque todavía nos falta árbitro federado, pero sí se usará el reglamento de la FES. Por desgracia no he podido llevar a mi asociación, al no parecerme de provecho. No hemos podido introducir actividades de jugger por negativa del promotor, así que era un poco absurdo movilizar una asociación de otra ciudad para hacer un torneo del que, para qué negarlo, tendría que acabar haciéndome cargo yo misma. Así que, lo siento, sólo podréis disfrutar de mi compañía, por poca cosa que sea. Pero espero veros igualmente en la arena empuñando el sable y usando la fuerza o cualquier otra cosa necesaria para ganar.


Y estas son sólo actividades de las que me encargo personalmente, pero habrá muchísimas más: talleres, ponencias, proyecciones, torneos de juegos de mesa, concurso de cosplay, exposiciones, trivials, puestos de artesanías (especial atención a Bocaditos tiernos y dulces, con sus galletas y tartas temáticas, a Lonely Soul Cosplay & Photo y a sus réplicas en madera para cosplay, y a Mie Moe, habitual colaboradora, artistaza y mejor amiga). Eso sí, no podéis iros sin pasar por el Bar to the Future a refrescaros o llenar el estómago.


Obviamente habrá reseña, cortita como todas mis entradas, pero en la que intentaré plasmar todo lo que pueda del evento. Os espero en Coruña para disfrutar de un octubre plagadito de patines voladores, wookies, trekkies y whovians. ¡No podéis faltar!

domingo, 4 de octubre de 2015

Tutorial: escudos - Poliestireno extruido (II)

El primer paso para la construcción de nuestro escudo heráldico es trazar la plantilla por la que deberá pasar nuestro escudo según la normativa de Concilio de Herreros, que es básicamente esta:


Una vez tengamos esto empezamos a diseñar la forma del escudo, teniendo en cuenta dejar al menos un centímetro de margen entre el borde del diseño y el límite de la plantilla, ya que los cantos del escudo deberán tener un acolchado mínimo de ese grosor. Una vez tenemos el diseño empezamos a cortar. Aunque el poliestireno extruido es un material muy resistente, cortarlo con un cúter es sorprendentemente fácil y rápido, por lo que no os supondrá mucho tiempo ni esfuerzo.



Con ayuda de la cinta de doble cara, pegaremos la llana plástica, probando cómo queremos que esté situado el agarre para que sea cómodo. Aunque no lo creáis, un par de tiras serán suficientes para que la llana resulte inamovible.



Ahora llega la parte más difícil. Cortamos de lado a lado los huecos por donde pasará el cinturón. Recordad hacerlos lo suficientemente anchos para que el cinturón pase sin problemas. Una vez hecho esto, en la cara frontal y usando los huecos como guías, haremos una pequeña cuña para que el cinturón quede encajado. Si usáis un cúter, rebajar el poliestireno será una labor larga y cansina, así que os recomiendo usar una dremmel. Al final, el resultado es éste.


Pondremos un trozo más de cinta de doble cara para evitar que el cinturón se mueva. Y con ésto ya tenemos el esqueleto de nuestro escudo. Como detalle a mayores a mí me gusta, por comodidad, acolchar la zona donde apoyaremos el brazo. Por lo general no será necesario, no es que nos vayamos a hacer daño por los golpes, pero da una mayor sensación de acomodamiento del escudo al brazo. Con un pequeño trozo de esterilla de 7 mm es suficiente.



Hecho esto, vamos a proceder con el acolchado. Ponemos tiras de cinta de doble cara a lo largo del borde del frontal, y unas cuantas por el centro para sujetar la esterilla de 7 mm, y la pegamos todavía sin cortar.


Una vez esté bien pegada, procedemos a recortar la esterilla alineada al borde del escudo. Después medimos el grosor del escudo y cortamos tiras de esterilla de 10 mm para cubrir los cantos. En esta ocasión yo he recortado tiras 5 mm más anchas para que sobresalieran sobre el frontal. Colocamos más cinta de doble cara en el canto del escudo para evitar que la esterilla se mueva, aunque si hacéis un canto que no sobresalga sólo necesitaréis la cinta americana y podréis saltaros este último paso.


Y procedemos a encintar todo el borde con cinta americana. Aquí comienza el trabajo de decoración con la que queráis dotar a vuestro escudo. En mi caso, cinta americana para simular un remachado metálico.


El resto del trabajo es simple decoración. La cinta americana es la opción más sencilla, colocar tiras que se monten ligeramente entre ellas para crear frontales de colores planos. Dentro del resto de opciones las posibilidades son infinitas: vinilo, acrílicos, tela... Cualquier material que se os ocurra y no endurezca la espuma. Éste es el resultado de mi escudo. 


El diseño de este escudo es muy sencillo pero resultón, como podéis ver. Y, lo que es más importante, muy seguro y duradero. Con respecto al gasto, no es mucho más caro que los escudos de cartón, en total en este escudo he gastado menos de 20 euros.

Espero que os guste y resulte útil.