viernes, 29 de enero de 2016

Novedades de enfoques

Inicialmente inicié este proyecto con la ilusión de compartir no sólo mis vivencias, sino también mis conocimientos, mis experimentos, ideas locas que cruzaban mi mente, eventos que me resultasen interesantes...

Estos últimos dos años de mi vida han estado marcados por profundos cambios, unos buenos y otros muy malos. Uno de ellos fue conseguir ser editora en el blog de Las forjas de Skilfngheim, a mi parecer el blog más completo sobre softcombat en España, algo que me hizo mucha ilusión al principio, pero debido a acumulación de trabajo no aprovecho todo lo que me gustaría. Otro cambio, no en mi vida, pero sí en la del blog, es la paulatina retirada del arduo esfuerzo informativo que siempre han llevado a cabo sus dos administradores, Noldor y Ogruu, debido a sus responsabilidades personales.

Ésto me ha dejado en la situación de intentar publicar con regularidad en ambos, algo que no estoy cumpliendo y que voy a intentar con una pequeña reforma: he decidido que este blog quede como "diario", un pequeño confidente personal donde desahogarme y hablar un poco de chorradas. Vamos, lo que llevo haciendo ya un par de entradas, ya que los pocos lectores que tengo sois, sobre todo, personas que me conocéis del mundillo, y que, si habéis llegado hasta aquí, dudo que haya sido por el amplio contenido del blog, del que carece bastante muy a mi pesar.

Con esta medida, espero recopilar más material para publicar en el otro blog, ya que me daría una pena tremenda que muriese por mi culpa. Así, los tutoriales ampliados, los anuncios y las crónicas de eventos, y esas cosas las publicaré por allí en un intento de resucitar su antigua popularidad.

No quiere decir que vaya a dejar de publicar aquí, sin ir más lejos aprovecho esta entrada para comentar mis proyectos inmediatos. Para empezar, este 5 de febrero estaré en A Coruña (si nada lo impide, que teniendo en cuenta mi mala suerte es posible), celebrando el Día del Orgullo Pirata, la precuela de la Semana Pirata que está organizando mi adorada Jezabella para las fiestas de María Pita, y a falta de una caracterización decente, hago lo que creo que mejor se me da, armas, específicamente un sable pirata que me ha quedado más como una cimitarra pero que me encanta pese a su ancho. Cuando esté terminada, como siempre hago, la subiré a mi FB (debería plantearme crear una página, o una carpeta de Picassa, o algo de dominio más público).


Mañana, como la mitad de mis días de la semana últimamente, será de nuevo día de taller. Terminar este precioso sable para el día 5 de febrero, hacer un escudo de jugger cuanto antes, la espada y el escudo de Lagertha (otra vez) para primeros de marzo, al igual que un hacha de cabeza doble para Crónicas del Valhalla, en este caso de látex. Y un martillo y un escudo también de látex, sin fecha fijada. Y todos los posibles encargos que me salgan en estos pocos meses. Trabajo no falta, sólo hay que saber buscar.

Y hablando de látex, aprovechando el taller haré mis primeras pruebas con el aerógrafo y el látex, y si va bien también con látex y acrílicos mezclados. Espero muchos mejores resultados que con la brocha, la verdad.

Así pues, me retiro por hoy, en parte para comenzar los diseños del águila que llevará grabada el hacha, en parte para calmar las agujetas que me producen los entrenamientos a los que tan cruelmente me somete mi equipo de jugger en un intento por que deje de ser la jugadora más lenta de Vigo. Pobres ilusos...

jueves, 31 de diciembre de 2015

Un año más...

Estaba tumbada, intentando dormir un rato en vistas de esta noche de celebración y de las pocas horas de descanso de las últimas semanas. Y no he sido capaz. Mi mente me la ha jugado, y se ha puesto a dar vueltas ella sola. Un año que se acaba, ¿y a dónde me ha llevado? En casi todos los aspectos ha sido un año amargo y decepcionante por el ritmo al que avanzan las cosas.

Acabé el 2014 con la moral alta y mucha motivación. Mil proyectos en mi mente, de los que quería cumplir al menos unos pocos. Algunas cosillas pequeñas las he conseguido, con más expectativas que resultados satisfactorios. Otras me han llenado de orgullo sólo momentáneamente, para después dar paso a un sentimiento derrotista. La pendiente ha sido ligera pero constante, siempre hacia abajo, con algunos despuntes temporales. Amigos, gente que creía que sería importante, y se han ido sin dejar rastro, sin saber por qué, si fue culpa mía o de nadie. Simplemente ya no están. Gente que no me ha deseado más que mal, y a ratos lo ha conseguido. Gente que podría ayudarme y no ha mostrado más que la más absurda de las indiferencias. Situaciones que me han vencido ampliamente por su peso. Hechos amargos porque ya no volverán para remediarlos.

No ayuda a hacer balance positivo la ya longeva maldición navideña. Esta época es proclive, todo el mundo lo sabe, a problemas de salud, accidentes y otros hechos que quedan todavía más remarcados por ser las fiestas más memorables del año. Pero lo de mi familia ya no puede ser considerado un cúmulo de casualidades. Desde que murió mi abuelo la mañana de Navidad de hace unos 15 años, no hemos pasado una sola navidad sin pisar un hospital o un tanatorio, estando exentos el resto del tiempo. Éste año no ha sido para menos. Ha sido el año de las amputaciones. Dos personas diferentes en menos de una semana. Demasiada casualidad para mi ya atribulada memoria.

Sigo sin trabajo. Sigo estudiando sin ninguna motivación, buscando... algo. Sigo en un piso compartido con personas que no me caen bien y a las que no caigo bien. Sigo estancada, definitivamente. Y sé que es sobre todo cuestión de actitud. Pero ya me cuesta el simple hecho de levantarme de la cama, pocas fuerzas me quedan para todo lo demás, que no es poco. Sigo sin conseguir llevar a cabo todos los proyectos que tengo en mente, falta de ayuda, de medios... de ganas ya a veces...

Pero aunque la pendiente haya sido constante hacia abajo, también ha sido leve. No todo ha ido mal. Han habido pequeñas chispas de brillantez y felicidad. De nervios, orgullo, satisfacción y sorpresa. Me llevo también cosas buenas de este año. Destaca especialmente entre ellas la Isla Esmeralda, primer viaje desde hace años, tanta gente a la que tenía ganas de conocer y tanta gente a la que no conocía de nada y me han recargado las pilas un poquito, germen de nuevos proyectos, e impregnándome en deseos de volver. Gracias a la serie de circunstancias que me han permitido asistir, y ojalá tenga pronto una nueva oportunidad.

También ExpOtaku, punto de inflexión en mi vida actual por todo lo que me ha aportado, y a toda la gente que implica, compañeros, amigos y colegas. Si nombrara a todos no terminaría, y seguro que me olvidaría de algunos. Sabéis quiénes sois, lo que habéis hecho por mí y lo que he intentado hacer por vosotros.

Y otros sucesos y personas que no tengo claro en cuál de los lados de la balanza poner, pero que me han enseñado. Me han enseñado a seguir, aunque sea sola. Me han enseñado a sacar fuerzas de donde no quedan. Me han enseñado a improvisar en un mar de caos y desesperación. Me han enseñado que todavía puedo, que no debo darme por vencida hasta haber agotado todos los recursos, incluso los que están fuera de mi alcance. Quién sabe a dónde me puede llevar todo ese esfuerzo, pero no lo sabré si nunca lo intento, si el miedo me hace a un lado y pierdo antes incluso de haber jugado.

No sé cómo lo haré, cómo conseguiré que mi cabecita funcione correctamente de nuevo, de qué inesperado lugar volveré a sacar fuerzas, pero seguiré caminando, me levantaré cuando me caiga, cargaré con lo que haga falta y me llevaré por delante lo que se me interponga. Ya veremos dónde estoy dentro de otro año.

Y dónde estaréis vosotros.


martes, 1 de diciembre de 2015

Cificon, federaciones, proyectos, chorradas y desvaríos...

Prometí reseña de la Cificon, lo sé, pero ha sido un mes de locos. Por encima de todo a causa de la asociación. La necesidad de organización continua en una asociación con tantos socios exigentes es bastante agotadora, aunque sólo sea porque tiene siete meses de vida y queda mucho trabajo por hacer. Y la cosa empeora cuando todo son trabas y desgana por parte de organismos y agencias. Seguimos sin campo (en gran parte porque soy un desastre, lo reconozco), sin seguro (Reale se ha puesto puñetero con el seguro de RC y accidentes), pero al fin hay secretario desde la dimisión de la anterior secretaria, lo cual al menos me alivia una pequeña carga (aunque me cueste dejarla ir).

Pero hay ámbitos en los que sí vamos avanzando de cara al 2016: la I Ligas Rías Baixas va por buen camino, aunque sin fecha definida debido a la falta de seguro. Estamos (estoy) organizando también una liga de softcombat por equipos, a falta tan sólo de las oportunas modificaciones del reglamento de Softcombat Arena (Madrid). Y hay planeado torneo, de palabra por el momento, y es posible que el plan B sea totalmente imprescindible (digamos que la organización de la Boom no me termina de inspirar confianza), pero la intención es que haya torneo de softcombat puntuable para el primer semestre de 2016.

Además de eso, están las federaciones de softcombat y de jugger. En la primera, pese al futuro puesto de vocal solamente, he decidido tomar las riendas de las redes sociales y el blog, que se estaban muriendo un poquito, además de realizar el ranking. Y en la segunda al fin se están organizando las comisiones oportunas, y como no tengo suficiente trabajo (nótese la ironía), me he apuntado al comité de comunicación, encargada de las notas de prensa, las traducciones y la imagen pública de la federación.

A mayores, ya que seguro que todo eso os parecen nimiedades, no estoy pasando por un buen momento personal, será cosa de que se acerca Navidad, fecha a la que, quien me conozca un poquito, sabe que le tengo muchísimo miedo, por razones muy variadas pero muy constantes año tras año. La cuestión es que todo eso forma una pelota que parecía muy pequeña al principio, y que ahora no estoy muy segura de si ha crecido mucho o yo ya no tengo fuerzas de tanto mantenerla lo más arriba que puedo.

Podría sumar el equipo de jugger, pero es una carga ligera, al menos por el momento, pero cuyos entrenamientos, evaluaciones y tejemanejes me tienen también bastante ocupada y me impiden relajarme temporalmente.

Pero yo he venido aquí a hablar de Cificon, ¿o no? La verdad es que es un evento que me ha dejado con sentimientos encontrados. No ha sido un mal evento, pero tenía un regusto un poco amargo. La actividad fue bastante menor de la esperada, los apuros de organización nos pusieron piedras en nuestro propio camino, y por ello, pese a lo pequeño del evento, supuso un gran esfuerzo. Así como en la Expotaku intentamos siempre buscar algún momento para pasear, desestresarnos, saludar y hablar un poco de banalidades, en Cificon, pese a tener tiempo, a mí personalmente me fue imposible relajarme. Si estaba sentada en el stand me empezaba a agobiar, bar era un no parar, si paseaba me deprimía... Sumado a más problemas personales, la falta de dinero como motivación para curiosear por los stands y el estrés que llevábamos encima de la pre-organización, supuso un mazazo.

Pero no todo fue malo, para empezar sacamos una experiencia que considero que nos ayudará mucho en el futuro, sobre todo respecto a organización. Expotaku es un evento formado y estructurado de antes de que nosotros llegásemos, así que considero que éste fue NUESTRO primer gran evento, y hemos aprendido mucho con él. Además, me llevo muy buenos recuerdos, algunos personales guardaditos para mí, algunos divertidos como el torneo de softcombat con sables láser y otros apocalípticos como las dos inundaciones consecutivas de nuestra habitación y la consecuente expansión de Industrias Pepe hacia las piscinas indoor. Ha sido un evento que nos ha unido aún más y nos ha dejado también ganas de un poquito más, nos ha hecho conocer a gente maravillosa y reencontrarnos con buenos amigos sin tener que esperar un año para ello. Así que, pese a todo lo malo, no lo cambiaría.



PD: Aprovecho para recordar a despistados que tengo aún dos espadas láser a la venta, verdes, por 15 €, y todos los escudos que hice para la Isla Esmeralda, a sus respectivos 20 y 25 €. Foticos al final de mi álbum.

PD2: Los pases de la Cifi eran chulísimos, y quiero un corset porque es la cosa más cómoda que existe.



miércoles, 21 de octubre de 2015

Cificon 2015

En 9 horas estaré camino a Coruña. De nuevo. Y organizando nuevo evento, relacionado con Expotaku, pero totalmente diferente. Repetimos organizadores y promotor, pero será un evento totalmente distinto, para empezar orientado a un público adulto en vez de hacia la juventud. Y su propio nombre indica la temática del evento: CIENCIA FICCIÓN (CIFICON). En el cine, la televisión, la literatura, la animación, el dibujo, los videojuegos... Cualquier expresión artística relacionado con este género tiene cabida en el Expocoruña este fin de semana.


Pero no ha sido nada fácil para nosotros. Llevamos un mesecito de lo más movido, debido a la falta de colaboración inicial, la poca repercusión mediática y el registro opuesto a lo que estamos acostumbrados. Y ha sido un mes de locos, con el promotor indispuesto nos ha tocado poner toda la carne en el asador, y ahora que ya están las cartas sobre la mesa, no queda más que cruzar los dedos y esforzarnos en crear, nuevamente, un evento que guste, atraiga, divierta, enseñe, comparta y cale hondo. No sé el resto de mis compañeros, pero yo estoy con el corazón en un puño.

Para empezar, abrimos horario haciendo algo que me cuesta mucho: hablar en público. Y es que me va a tocar abrir el debate sobre cine de ciencia ficción desde los 70 (eso es MUCHA ciencia ficción). Quien crea que la gente va a estar dispuesta a abrir un debate a las 11:00 am ante totales desconocidos, es que tiene mucha confianza en que participe la gente adecuada. Así que toca chapar un poco y echarle muchos huevos.

Además, aún no he podido terminar los sables láser... ¿Sables láser? ¿Alguien ha dicho sables láser? ¡Sí, sables láser... de espuma! Y es que, aunque no lo parezca, el softcombat no es un deporte sólo para niños. Así que, como ya viene siendo habitual, efectivamente, habrá torneo de softcombat. No puntuable para el ránking de Concilio de Herreros, porque todavía nos falta árbitro federado, pero sí se usará el reglamento de la FES. Por desgracia no he podido llevar a mi asociación, al no parecerme de provecho. No hemos podido introducir actividades de jugger por negativa del promotor, así que era un poco absurdo movilizar una asociación de otra ciudad para hacer un torneo del que, para qué negarlo, tendría que acabar haciéndome cargo yo misma. Así que, lo siento, sólo podréis disfrutar de mi compañía, por poca cosa que sea. Pero espero veros igualmente en la arena empuñando el sable y usando la fuerza o cualquier otra cosa necesaria para ganar.


Y estas son sólo actividades de las que me encargo personalmente, pero habrá muchísimas más: talleres, ponencias, proyecciones, torneos de juegos de mesa, concurso de cosplay, exposiciones, trivials, puestos de artesanías (especial atención a Bocaditos tiernos y dulces, con sus galletas y tartas temáticas, a Lonely Soul Cosplay & Photo y a sus réplicas en madera para cosplay, y a Mie Moe, habitual colaboradora, artistaza y mejor amiga). Eso sí, no podéis iros sin pasar por el Bar to the Future a refrescaros o llenar el estómago.


Obviamente habrá reseña, cortita como todas mis entradas, pero en la que intentaré plasmar todo lo que pueda del evento. Os espero en Coruña para disfrutar de un octubre plagadito de patines voladores, wookies, trekkies y whovians. ¡No podéis faltar!

domingo, 4 de octubre de 2015

Tutorial: escudos - Poliestireno extruido (II)

El primer paso para la construcción de nuestro escudo heráldico es trazar la plantilla por la que deberá pasar nuestro escudo según la normativa de Concilio de Herreros, que es básicamente esta:


Una vez tengamos esto empezamos a diseñar la forma del escudo, teniendo en cuenta dejar al menos un centímetro de margen entre el borde del diseño y el límite de la plantilla, ya que los cantos del escudo deberán tener un acolchado mínimo de ese grosor. Una vez tenemos el diseño empezamos a cortar. Aunque el poliestireno extruido es un material muy resistente, cortarlo con un cúter es sorprendentemente fácil y rápido, por lo que no os supondrá mucho tiempo ni esfuerzo.



Con ayuda de la cinta de doble cara, pegaremos la llana plástica, probando cómo queremos que esté situado el agarre para que sea cómodo.



Ahora llega la parte más difícil. Cortamos de lado a lado los huecos por donde pasará el cinturón. Recordad hacerlos lo suficientemente anchos para que el cinturón pase sin problemas. Una vez hecho esto, en la cara frontal y usando los huecos como guías, haremos una pequeña cuña para que el cinturón quede encajado. Al final, el resultado es éste.


Pondremos un trozo más de cinta de doble cara para evitar que el cinturón se mueva. Y con ésto ya tenemos el esqueleto de nuestro escudo. Como detalle a mayores a mí me gusta, por comodidad, acolchar la zona donde apoyaremos el brazo. Por lo general no será necesario, no es que nos vayamos a hacer daño por los golpes, pero da una mayor sensación de acomodamiento del escudo al brazo. Con un pequeño trozo de esterilla de 7 mm es suficiente.



Hecho esto, vamos a proceder con el acolchado. Ponemos tiras de cinta de doble cara a lo largo del borde del frontal, y unas cuantas por el centro para sujetar la esterilla de 7 mm, y la pegamos todavía sin cortar.


Una vez esté bien pegada, procedemos a recortar la esterilla alineada al borde del escudo. Después medimos el grosor del escudo y cortamos tiras de esterilla de 10 mm para cubrir los cantos. En esta ocasión yo he recortado tiras 5 mm más anchas para que sobresalieran sobre el frontal. Colocamos más cinta de doble cara en el canto del escudo para evitar que la esterilla se mueva, aunque si hacéis un canto que no sobresalga sólo necesitaréis la cinta americana y podréis saltaros este último paso.


Y procedemos a encintar todo el borde con cinta americana. Aquí comienza el trabajo de decoración con la que queráis dotar a vuestro escudo. En mi caso, cinta americana para simular un remachado metálico.


El resto del trabajo es simple decoración. La cinta americana es la opción más sencilla, colocar tiras que se monten ligeramente entre ellas para crear frontales de colores planos. Dentro del resto de opciones las posibilidades son infinitas: vinilo, acrílicos, tela... Cualquier material que se os ocurra y no endurezca la espuma. Éste es el resultado de mi escudo. 


El diseño de este escudo es muy sencillo pero resultón, como podéis ver. Y, lo que es más importante, muy seguro y duradero. Con respecto al gasto, no es mucho más caro que los escudos de cartón, en total en este escudo he gastado menos de 20 euros.

Espero que os guste y resulte útil.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Tutorial: escudos - Poliestireno extruido (I - Materiales)

Hay muchos materiales y formas de hacer un escudo, aunque parezca mentira. Para enriquecer un poco más los tutoriales online sobre el tema, aquí va otra aportación, esta vez usando poliestireno extruido, un material aislante usado en la construcción.

Como siempre, comenzaremos con la lista de la compra, aunque seguro que ya estáis familiarizados con la mayoría de los materiales:



- Una plancha de poliestireno extruido: podéis comprarla en almacenes de aislamiento o construcción. Se vencen en planchas de 60x240 cm, y con un grosor de 3 cm es suficiente. No os preocupéis por el precio, porque esta plancha cuesta aproximadamente 6 euros y os dará para unos cuantos escudos.

- Esterilla de 7 mm y de 10 mm: para el frontal y para los bordes.

- Cinta de doble cara: es una cinta adhesiva que nos permitirá prescindir de la cola de contacto, pero aseguraos de que sea buena. Yo uso una con espuma en el centro que compro en los chinos, no sé qué adhesivo tendrá pero antes se deshace la espuma que despegarse.

- Llana de plástico: comprada también en los chinos.

- Cinturón.

- Cinta americana: de los colores que quieras para decorar.

- Cúter y/o tijeras.

- Bolígrafo o rotulador.

- Una regla o un metro.

martes, 25 de agosto de 2015

Preparándonos para el Festival de la Isla Esmeralda

Y es que falta nada y menos. Muchos nos pondremos en camino en dos días, pero todavía nos queda mucho por hacer. Personalmente, ese mucho que hacer abarca los escudos que llevaré al evento para vender.

En algo menos de una semana, semana que me he tomado, quizás, demasiado tranquilamente, he ensamblado tres heráldicos, con la idea de, entre hoy y el jueves, encintarlos y decorarlos con vinilo. Hoy mi socio me ha dicho que no podrá terminar los suyos, así que de repente tengo que repasar y decorar ¡cinco! Y menos mal que no le ha dado por ensamblar el sexto...

"¿Y si tienes tanto que hacer, se puede saber qué hacer al pc?", "Oye, que me he pasado la tarde currando y cargando los cinco escuditos de aquí para allí, déjame descansar un poco, ¿no? Así de paso busco alguna decoración bonita, Si total, no tengo cinta suficiente para todos, tendré que comprar mañana...".

Qué dura la vida del procastinador. Me consuela un poco saber que no soy la única que se ha topado con la semana del evento de un topetazo, pero estoy segura de que el estrés del momento valdrá la pena para todos ellos y para mí.

Dos días solamente. Bueno, día y medio. Lo pienso y un hormigueo me recorre las tripas. Va a ser mi primer rev con caracterización, mi primer rev fuera de Galicia, mi primera vez de comerciante, mi primera reunión presencial con los compañeros del Concilio... Demasiadas primeras veces a mi edad, espero que no me dé un ataque o algo.

Es gracioso, pero lo que más nerviosa me pone es si gustarán los escudos y si los daré vendido. Parece una chorrada, pero tengo un problema grave con cada cosa que hago/construyo/diseño/ensamblo, y es que me encariño demasiado, es mi creación, mi bebé, ¿y quién no quiere ver a sus hijos triunfar?

Obviamente, como los materiales y el modo de ensamblado son nuevos, ideas en su mayoría de Muro, ya sabéis cuál será la siguiente entrada en el blog. ¡Más tutoriales!

Ahora sí, después del descanso, la pausa para comer y un par de calmantes para la migraña, toca seguir currando. Para los guerreros que vayan a la Isla, ¡nos veremos pronto! Para los que no... ¡vosotros os lo perdéis!


viernes, 7 de agosto de 2015

Más proyectos, trabajos e ilusiones en agosto

El verano... ¡Ay, el verano! Época de buen tiempo, playa, vacaciones, descanso y relax... excepto para los organizadores de actividades alternativas. Así es, porque verano es esa época del año en que el trabajo y los estudios nos dan una tregua y en vez de aprovecharla, nos ponemos a organizar cositas para que las vacaciones las disfruten otros. Ya veis, así de masoquistas somos nosotros. Y como verano que es, en agosto tenemos actividades a mansalva.

Para empezar, durante lo que queda de mes, en la AJSV tenemos todavía la Arena de Gladiadores, un sistema de combate por parejas cuyo reglamento ya parece interesar a otras asociaciones, que nos han propuesto un torneo autonómico anual. Además, colaboraremos con otros eventos de gente incluso más masoquista que nosotros. El viernes 14 viajaremos a A Guarda para conocer a un grupo de novatos (y no tan novatos) de jugger, que está creciendo rápidamente, para estrechar lazos entre núcleos. Al día siguiente, sábado 15, organizaremos un torneo de softcombat en el evento EstíoFreak 2015 organizado por nuestros amigos de la Asociación Freak. Y el fin de semana siguiente, días 22 y 23, haremos exhibiciones y una nueva actividad, también salida de nuestras insanas cabecitas, en la próxima edición de la VigOtaku. Si queréis saber de qué se trata, no dudéis en pasaros por la A.VV. Lavadores para comprobarlo.

Pero no sólo de pan vive el hombre, y aunque sea mi bebé, no sólo de la AJSV vivo yo. Como la mayoría sabréis, pertenezco también a COGA, esa increíble asociación que, salida repentinamente de la nada, se ha hecho un enorme hueco en el panorama del ocio alternativo al batir récord de cifras organizando las dos últimas Expotakus de A Coruña. Y, efectivamente, no sólo de la Expotaku vive COGA, por lo que, como buenos masoquistas, también se pasan el verano trabajando. Esta vez en la 2ª edición de Los Juegos del Hambre, una guerra de supervivencia con globos de agua que consiguió muy buena acogida el verano pasado. Este año se hará el jueves 20 en el parque de Castrelos, al igual que el año pasado, pero viene con novedades que no os podéis perder.


Y el último finde de agosto está reservado para un evento muy especial, al que no acudo con ninguna asociación, pero que recomiendo muy encarecidamente (aunque las entradas se han agotado hace meses). Os hablo del Festival de La Isla Esmeralda, organizada por Versum, empresa muy reciente que entra pisando fuerte con un rev inmersivo de fantasía medieval, un rev llamado a convertirse en algo muy gordo en España. Para empezar, estamos hablando de un rol inmersivo en una isla. ¡UNA ISLA SÓLO PARA ELLO! Si eso no os resulta suficientemente épico, apaga y vámonos. Pero es que además tiene mucho más que eso. ¡Son dos días completos (viernes por la tarde a domingo) de actividades (propias del evento y propias de la isla), juegos, carreras, combates, torneos, talleres conciertos, concursos, campamentos temáticos, mercadillos, interpretación, lucha, diversión y muchas, muchas más cosas! Un evento para todos los públicos. Cuando vi el precio de las entradas me asusté, 100 leurillos, ni más ni menos, mucho dinero para una pobretona como yo, pero a día de hoy los considero tremendamente bien invertidos. Te ofrecen no sólo una experiencia increíble (puede que no sea la Drachenfest, pero tiempo al tiempo), sino también alojamiento completo con no dos, ni tres, ni cuatro... ¡sino cuatro comidas al día!; autobús y ferry de Vitoria a la isla y vuelta; monedas de juego para apostar, comprar, ganar, invertir...; un concierto de música folk en directo el sábado por la noche, y muchas más cosas. Y me considero afortunada, porque, si bien no podré participar, precisamente por lo pobretona que soy, sí que asistiré en calidad de mercader con el puesto de esgrima histórica de Arcensis, así podré al fin conocer a algunas personas muy especiales, a mis compañeros del Concilio de Herreros, y podré comprobar de primera mano la organización de un evento de dimensiones épicas (y de paso, intentaré conseguir alguna de esas monedas de juego como recuerdo, deseadme suerte).

La isla de Zuhatza, escenario del Festival de la Isla Esmeralda

Monedas del evento

Así que ya veis, si os aburrís en verano es porque queréis, no tenéis excusa para quedaros en casa sin hacer nada.

sábado, 6 de junio de 2015

Reseñas y más reseñas

Dos semanas que han pasado sin darme cuenta. Dos semanas desde un evento de proporciones épicas. Y cuando digo épicas me refiero a enormérrimas. La Expotaku de este año ha sido increíble. Mucho más grande de lo que esperábamos cualquiera de nosotros. Ya he agradecido a las personas oportunas todo lo que debía agradecer, pero haré igualmente una pequeña reseña a modo de diario aquí.
El miércoles llegamos a Coruña muy nerviosos, los jefes tenían que atar todavía un par de cabos antes de ponernos manos a la obra. ¡Y qué obra! Para empezar, el espacio reservado para este año era mucho mayor que el del año pasado, esperábamos una afluencia algo mayor de gente, aunque ni de lejos la que acabamos teniendo. El jueves llegamos al recinto a las 8:30, pero no nos fuimos de allí hasta casi las 00:00. Y eso no fue nada comparado con el resto de días.
El viernes comenzamos calentando, algo suave aunque ya se notaba que el espacio ampliado era totalmente necesario. Día bastante tranquilo, la gente todavía no se había dado cuenta de la cafetería que había al fondo, las actividades se sucedieron sin percances. Bastante agotador pero bien.
El sábado casi nos volvemos locos. Y no bromeo. Sólo la cantidad de gente que acudió entre el viernes y el sábado ya suponían la cantidad completa de asistentes del año pasado. Filas eternas que daban la vuelta a ExpoCoruña, dos taquillas permanentemente abiertas para dar abasto, cola incluso para entrar y para salir, el descubrimiento de la cafetería a la hora de comer... No estábamos preparados y el resultado fue bastante caótico. No teníamos tiempo para sentarnos, para pensar... Algunas personas no pudimos siquiera comer en todo el día. Quise pasarme un rato por el stand de la AJSV, pero el único momento en que pude acercarme a preguntar cómo iban fue entre carrera y carrera. De todos modos, tuvieron bastante éxito, traducido en varios jugadores nuevos que nos descubrieron allí y en 36 inscritos en el torneo de softcombat del domingo. También se pudo ver el éxito en el hecho de que rompieron la gran mayoría de mis armas, y no es broma, eso quiere decir que hubo muchos novatos probándolas.
Ese día sufrimos un estrés que no nos esperábamos, durante los días siguientes me fui enterando de que todos en algún momento quebramos durante ese día, que a la mayoría se nos habían llegado a escapar unas lágrimas antes de poder continuar con el trabajo, y no es para menos. Veinte personas entre organizadores y voluntarios no éramos suficientes para una jornada con más de 9000 personas. Pero, aún no sé cómo, salimos vivos de allí. Y al llegar al hotel nos dimos cuenta de nuestra propia hazaña. Y todo ese estrés de repente valió la pena. Vaya si valió la pena, fue el orgullo personificado. Y yo me sentí orgullosa por partida doble, por COGA y los voluntarios, por sobrevivir al sábado, y por la AJSV, que, más allá de su labor durante el evento, todavía nos ayudaron aquí y allá, cocinando en la cafetería, colaborando en información, sellando en salida e incluso pegando cables por todo el recinto.
El domingo fue un alivio en comparación, pero apenas nos quedaban fuerzas. Sin embargo, a medida que pasaba el día, nuestro humor iba mejorando, y logramos acabar el evento no sólo en pie, sino además con una sonrisa en la boca. Y nada más cerrar las puertas, de repente, nos sentimos vacíos, conscientes de que se había acabado. Fue una sensación extraña, al menos por mi parte. Sólo quería que acabara para poder ir a comer y descansar, pero en cuanto lo hizo, no podía pensar más que en repetir YA. Y esa sensación se acrecentó al día siguiente, después de terminar de recoger durante toda la mañana, y esta vez para todos. Ciertamente necesitamos descansar un par de días para volver a hacer acopio de fuerzas, estábamos muertos. Pero si en mi mano hubiese estado, yo hubiera vuelto el fin de semana siguiente para repetir.

La famila COGA

Pero no podía, porque ese fin de semana teníamos la última jornada de liga de la AJSV, que reuniría tres jornadas en una, además de las jornadas de la recuperación, suponiendo 19 partidos en un sólo día. ¿Quién dijo algo de otra maratón?
Además, iba a ser la primera y única jornada en la que yo iba a participar, con Gallaecia, un equipo compuesto en su mayoría por freelances y que iba en último lugar sin haber ganado un solo partido. Y así fue como terminó la liga. Supongo entonces que no me había recuperado del todo, pero tampoco tuve un buen día, así que no pondré excusas. Jugué mal, y me entendí bastante poco con mis compañeros, aunque ciertamente a alguno ni siquiera los conocía. Pero descubrí algunas cosas de mi forma de jugar: mi habilidad con las duales varía demasiado dependiendo de mi estado de ánimo; ser escudera zurda me resulta tremendamente útil contra kettes zurdos, y tengo que empezar a correr habitualmente porque mi culo pesa demasiado. Por ello, me alegro de haber participado, y también de haberlo hecho con quien lo hice. Bueno, por eso y por el aliciente que significa para mí haber ganado el diploma a mejor duales, por muy poco que eso signifique para la inmensa mayoría.
Y sin más, quiero dar la enhorabuena a Valar Morghulis, bicampeones invictos, a Trenckos y Brenckos por la plata y el bronce (acaparadores), a los ganadores de diplomas y, en realidad, a todos los que han participado aunque hayan vuelto a casa con las manos vacías, aunque espero que con las mentes un poco más llenas, como yo.

La familia AJSV

viernes, 15 de mayo de 2015

Preparación pre-Expotaku

Me parece un deber escribir esta entrada, en gran parte porque la cercanía de la Expotaku me recuerda que este blog ha cumplido el mes pasado un añito ya (y no lo he celebrado, incauta de mí). ¡¡¡FELICIDADES!!! Muchas gracias a todos por seguirme durante un año y aún así aguantar aquí.
Pero también quiero escribirlo porque, pese a que no esté relacionado con el softcombat, me hace mucha ilusión. El año pasado me uní a COGA y a la organización de la Expotaku en el último momento, apenas unas semanas antes del evento. Eso, sumado al hecho de que me pilló en plenos exámenes en la EOI y razón por la cual fui el jueves a última hora en vez de el miércoles como todos los demás, me dejaron la sensación de que no sólo había aportado muy poquito, sino que no había tenido la oportunidad de conocer mejor a mis compañeros. Pese a todo ello les he cogido mucho cariño, a algunos los he conocido mucho mejor (y son amor), y eso hace que este año quiera darlo todo. Y la verdad es que no falta nada, cinco días, y estoy con los nervios a flor de piel, eso sí, menos que el año pasado, porque al menos esta vez vamos preparados y concienciados para lo que nos espera. Ajetreo, improvisaciones, control, coordinación, estrés, agotamiento, pocas horas de sueño y muchas de pie y de limpieza (ugh, baños), pero sobre todo risas (ya echo de menos esos desayunos de chistes).
Además, nuestro bebé, la AJSV, sale al fin de Vigo, chapas de la Spring aparte, y también me hace bastante ilusión. Es una lástima que pille a tantos socios en época de exámenes y la afluencia de voluntarios no sea la deseada, pero estoy segura de que saldrá genial y volveré a casa súper orgullosa por partida doble, aunque para ello vaya a necesitar un día entero para reponer fuerzas y recuperar las energías que vamos a agotar en A Coruña.
Y sin más me despido, deseando que todo vaya según lo planeado, que sea el mejor Expotaku hasta la fecha (sin desmerecer nunca los anteriores) y que todo el mundo se vuelva a casa precisamente con esa sensación. Porque ese será nuestro premio.

PD: Esta pequeña se viene conmigo, obviamente.